viernes, 28 de abril de 2017

LA NULIDAD Y SUS TIPOS EN LA REPÚBLICA DOMINICANA


    En el antiguo Derecho Romano, “conocieron el acto nulo, nullum, es decir la nada, como aquel acto que se había dictado contraviniendo la ley y que en tal virtud no debía considerarse como eficaz ante el derecho; un acto así era una expresión material sin fuerza vinculante, la nada jurídica”. Es así que el mismo acto debía ser considerado nulo desde el inicio, sin necesidad de una proclamación judicial. Ya en una época posterior, el derecho medieval admite que existe un tipo de nulidad fundada en la infracción de la ley y el orden público, que no opera de pleno derecho necesariamente, y en algunos casos ella debía estipularse, esencialmente cuando la nulidad no fuera declarada.

    La nulidad es pues una sanción que tiende a desbaratar lo hecho y a no reconocer efectos jurídicos a un acto que no se ha ajustado a la ley. Para este jurista colombiano, en la existencia de un contrato se reconoce que se han concurrido los elementos esenciales de fondo y forma que deben caracterizarlo para tales fines. La nulidad consiste en la sanción establecida por la ley que alcanza a aquellos actos jurídicos que se han formalizado sin llenarse los requisitos establecidos para su validez“.

    En consonancia con lo que establece la norma contenida en el Artículo 1108 del Código Civil Dominicano, existen cuatro condiciones para la validez de un contrato: El consentimiento de la parte que se obliga; su capacidad para contratar; un objeto cierto que forme la materia del compromiso; y una causa lícita en la obligación. Si faltara algunos de estos elementos esenciales será inexistente, y si algún vicio lo afectare, sería nulo por existencia.

LA SIMULACIÓN EN MATERIA DE TIERRAS EN LA REPÚBLICA DOMINICANA


Desde hace décadas se ha venido utilizando constantemente esta figura de la simulación con la intención de ocultar una realidad legal en operaciones de negocios realizadas frente a terceros. Es común ver en los tribunales dominicanos litigios pretendiendo que se declaren los actos como simulados.

Se define como la declaración de un contenido de voluntad no real, emitido conscientemente entre las partes envueltas, para producir, con fines de artificio, la apariencia de un acto jurídico inexistente u opuesto de aquel que realmente se llevó a cabo en determinado momento. La simulación tiene lugar cuando se encubre el carácter jurídico de un acto bajo la apariencia de otro o cuando el acto tiene disposiciones que no son sinceras, o fechas que no son las reales, o cuando mediante este se transmiten derechos a terceras personas.

La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia mediante sentencia de fecha 15 de agosto del año 2012, número 41, contenida en el Boletín Judicial 1221, estableció que: “La simulación es la declaración de un contenido de voluntad no real , emitido conscientemente y de acuerdo entre las partes o entre el declarante y la persona a la cual va dirigida la declaración, con fines de producir la apariencia de un acto jurídico que no existe o que es distinto de aquel que realmente se ha llevado a cabo”.

miércoles, 12 de abril de 2017

De La No Necesidad de Demanda Principal para Demandar en Referimiento






1. Como demostramos más adelante, la demanda en referimiento para ser incoada no necesita de la existencia una demanda principal, conforme los criterios constantes de la Jurisprudencia Dominicana y Francesa, así como de la Doctrina de ambos países.

2.   Alexis Read, en su obra llamada: Del Referimiento y Otros Temas (2012), en la página 43, expresa que:

Cualquiera que sea el fin que se apunte, la medida será siempre provisional. Y aquí y ahora es indispensable hacer una distinción entre lo provisional y lo temporal. Una medida ordena por el Juez de Referimiento puede prolongarse muchos años y hasta siglos, y siempre conservara su carácter provisional. De manera que en el Referimiento en curso de instancia el secuestrario o el administrador cesaran en sus funciones cuando el litigio haya sido definitivamente dirimido en las Jurisdicciones del fondo. EN LOS REFERIMIENTOS FUERA DEL CURSO DE LA INSTANCIA, LAS MEDIDAS PODRÁN PROLONGARSE INDEFINIDAMENTE EN EL TIEMPO, PERO SIEMPRE SERÁN PROVISIONALES (Énfasis nuestro).

3.    También Alexis Read, en su libro: La Jurisdicción de los Referimientos, De la Teoría y De la Práctica, en las páginas 41 y 42, manifiesta lo que citamos a continuación:

Pero hay innumerables especies en que no necesariamente será el referimiento en curso de instancia. EN OTRAS PALABRAS HAY REFERIMIENTOS FUERA DEL CURSO DE INSTANCIA. Tal circunstancia la ha apuntado por primera vez nuestra casación al considerar que:

(…) el juez de los referimientos tiene competencia (sic) para acordar medidas precautorias, provisionales, no solo cuando existe una contestación principal pendiente de solución, SINO TODAS LAS VECES, AUN SIN INSTANCIA PRINCIPAL, que se pretenda prevenir un daño inminente o neutralizar una turbación ilícita (…)

Queda pues claro, como avanzamos ya en la clasificación de los referimientos que, desde el punto de vista de la instancia hay dos tipos de referimientos: el que se da en curso de instancia Y EL QUE OPERA FUERA DEL CURSO DE INSTANCIA. (Énfasis nuestro).
  
Todavía no se agota el tema, porque una lectura detenida de la decisión No. 2 de fecha 3 de marzo de 2004 emitida por la Primera Cámara de la Suprema Corte de Justicia nos da la impresión que dicha sentencia limita el radio de acción del referimiento fuera del curso de instancia a los referimientos en casos de daño inminente o de turbación manifiestamente ilícita. En ese sentido hay que convenir en que la decisión de nuestra casación civil se quedó corta, porque dicho referimiento puede darse en los demás casos contemplados en la Ley de la materia: urgencia, garantía, dificultad en la ejecución de una sentencia u otro título ejecutorio.

4.   Read, en su obra Del Referimiento y Otros Temas (2012), en la página 103, nos dice que una decisión de la Chambre de Requetes del 8 de marzo de 1916, expresaba que:

El principio planteado por el artículo 806 del Código de Procedimiento Civil es general y absoluto, y LA JURISDICCIÓN DE LOS REFERIMIENTOS (…) PUEDE SER APODERADA EN CURSO DE INSTANCIA O FUERA DE ELLA. (Énfasis nuestro).

5.   Continua estableciendo dicho autor que entre nosotros, una ordenanza del Juez del Juzgado de Primera Instancia de Santo Domingo de 28 de marzo de 1957, proclamaba que:

ES INDIFERENTE LA EXISTENCIA DE UNA DEMANDA EN CUANTO AL FONDO DEL ASUNTO, CONOCIDA O NO POR LOS TRIBUNALES ORDINARIOS, BASTANDO QUE (…) DADO EL ASPECTO LITIGIOSO SURGIDO ENTRE LAS PARTES, EXISTÍA UNA URGENCIA MANIFIESTA QUE JUSTIFIQUE LA FINALIDAD DE LAS MEDIDAS PROVISIONALES QUE SE PERSIGAN, PARA QUE PUEDA SER APODERADO EL JUEZ DE LO REFERIMIENTOS A TALES FINES. (Énfasis nuestro).

6. Por su parte la Cámara Civil de la Corte de Apelación de Santo Domingo (ahora de Distrito Nacional) por su sentencia número 88 de fecha 5 de septiembre de 1991, dejó bien claro que:

(…) la vía del Referimiento puede ser utilizada no solamente (…) para obtener medidas precautorias, accesorias, provisionales y conservatorias  en espera de un resultado final pendiente ante el mismo o ante otro Juez apoderado de lo principal, Sino Todas La Veces Que – Aun Fuera De Toda Instancia Y En Razón De Una Urgencia De Previsibilidad De Un Peligro Se Trate De Prevenir Un Daño O De Evitar Los Efectos De Una Turbación Contraria A La Ley O A La Convención (…) (Énfasis nuestro).

7. En esa misma línea se inscriben varias decisiones de la Cámara Civil de la Quinta Circunscripción del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional (ahora Quinta sala), y de la Cámara Civil de la Primera Circunscripción del juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional (ahora Primera Sala).

8.  Afirma que para coronar la evolución jurisprudencial en el punto examinado, la Primera Cámara de nuestro máximo Tribunal de Justicia decidió que…

(…) el juez de los Referimientos tiene competencia (sic) para acordar medidas precautorias, provisionales, no solo cuando existe una contestación principal pendiente de solución, SINO TODAS LAS VECES, AUN SIN INSTANCIA PRINCIPAL, QUE SE PRETENDA PREVENIR UN DAÑO INMINENTE O NEUTRALIZAR UNA TURBACIÓN ILÍCITA (…) (Énfasis nuestro).

9. Por tal razón la doctrina afirma que es jurídicamente un error pretender que el Referimiento solo opera cuando existe una demanda principal, esto es en curso de instancia.

10.       El autor Napoleón R. Estévez Lavandier, en su obra: Índice De Jurisprudencia Civil (1998-2005), Tomo I, en las páginas 368 y 369, nos cita un caso referente a una Demanda Referimiento en Designación de Secuestrario Judicial Provisional, y en esa ocasión la Jurisprudencia estableció claramente que:

Referimiento. Contestación principal. El juez de los Referimientos tiene competencia para acordar medidas precautorias, provisionales, no solo cuando existe una contestación principal pendiente de solución, SINO TODAS LAS VECES, AUN SIN INSTANCIA PRINCIPAL, QUE SE PRETENDA PREVENIR UN DAÑO INMINENTE O NEUTRALIZAR UNA TURBACIÓN ILÍCITA. (Énfasis nuestro).

11.       Juan A. Biaggi Lama, en su obra titulada: El Referimiento como mecanismo de protección jurisdiccional de los derechos fundamentales, en la página 54 de esta obra al abordar la norma contenida en el Artículo 101 de la Ley 834 de 1978, establece lo siguiente:

Si bien este artículo dispone expresamente que el juez competente para conocer de este medida lo será aquel que no esté apoderado del fondo de lo principal, lo que hace suponer en primer lugar que, para su ejercicio es preciso y necesario que exista una demanda previa, y que el juez a quien se apodere de dicha acción no sea el que pueda estar apoderado de la misma, o sea de la principal, TAL SITUACIÓN PROCESAL NO ES ASÍ, COMO LO HA RECONOCIDO LA DOCTRINA DE LA CORTE DE CASACIÓN EN UN SIN NÚMERO DE DECISIONES, TAL COMO LA SENTENCIA NO. 61 DEL 22 DE OCTUBRE DE 2008.

Y continúa estableciendo dicho autor que: ¢¢Al efecto, tratándose de una acción con la que procura, conforme lo establece el artículo ya citado, ¢¢prevenir un daño inminente ¢¢ o ¢¢hacer cesar una turbación manifiestamente ilícita¢¢, QUE, Y EN PRINCIPIO, SE PERMITA EL EJERCICIO DE LA MIMA SIN NECESIDAD DE QUE NINGÚN TRIBUNAL, Y EN PRINCIPIO, ESTÉ APODERADO DE NINGUNA DEMANDA¢¢.

Por lo que el mismo concluye que: ¢¢ASÍ SE PUEDE AFIRMAR QUE EL REFERIMIENTO, ES UNA ACCIÓN AUTÓNOMA que puede ser ejercida por cualquier persona que, y en aras de proteger un derecho debidamente consagrado en la Constitución y desarrollado por la Ley, aún cuando no se haya verificado la vulneración del mismo, pero exista una amenaza de que se pretende o pueda ser vulnerado y con ella causar el daño que se pretende evitar¢¢. (Énfasis nuestro).

12.       Asimismo, Juan A. Biaggi Lama en su ya citada obra: El Referimiento como mecanismo de protección jurisdiccional de los derechos fundamentales, en la página 103, insiste sobre la NO necesidad de demanda principal para demandar en referimiento cuando establece lo siguiente:

… que constituye una acción ideal para la obtención de protección directa de los derechos fundamentales desarrollados o no por la ley adjetiva, pues el referimiento, INDEPENDIENTEMENTE DE QUE EL TRIBUNAL ESTÉ O NO APODERADO DE UNA DEMANDA PRINCIPAL EN LA QUE SE DISCUTA EL FONDO DEL DERECHO CUYA TUTELA SE RECLAMA, constituye un mecanismo ideal para la tutela efectiva de los derechos fundamentales, principalmente en las relaciones entre particulares. (Énfasis nuestro).

13.       En conclusión, nuestra Suprema Corte de Justicia ha sido reiterativa al establecer que:

PARA APODERAR LA JURISDICCIÓN EN REFERIMIENTO, NO ES NECESARIA LA EXISTENCIA DE UNA DEMANDA SOBRE EL FONDO. EL JUEZ DE LOS REFERIMIENTOS TIENE LA FACULTAD DE ORDENAR EN TODOS LOS CASOS DE URGENCIA LAS MEDIDAS QUE NO COLIDAN CON UNA CONTESTACIÓN SERIA O QUE JUSTIFIQUE LA EXISTENCIA DE UN DIFERENDO (Énfasis nuestro).


BIBLIOGRAFÍA

1) Read, Alexis (2012), Del Referimiento y otros temas, República Dominicana, Librería Jurídica Internacional,S.R.L.

2) También ver en el mismo sentido, Read, Alexis (2015), La Jurisdicción de los Referimientos, De la Teoría y De la Práctica, República Dominicana, Librería Jurídica Internacional,S.R.L., páginas 33, 34 y 35.

3) SCJ Primera Cámara, Sentencia No. 2 de fecha 3 de marzo de 2004, B.J. 1120, Volumen I, página 98.

4) SCJ Primera Cámara, Sentencia No. 2 de fecha 3 de marzo de 2004, B.J. 1120, Volumen I, página 98.

5) Estévez Lavandier, N. (1998- 2005). Índice De Jurisprudencia Civil. República Dominicana, Editora Manití.

6) Biaggi Lama, Juan A., El Referimiento como mecanismo de protección jurisdiccional de los derechos fundamentales, Librería Jurídica Internacional, S.R.L., Abril, 2016.

7) SCJ, Primera Sala, Sentencia No. 18, de fecha 7 de diciembre de 2011, contenida en el Boletín Judicial No. 1213.