miércoles, 16 de julio de 2014

Procedimiento Jurídico Usado en los Tribunales Civiles de la República Dominicana para Pronunciar una Sentencia Comunera.



Procedimiento Jurídico Usado en los Tribunales Civiles de la República Dominicana para Pronunciar una Sentencia Comunera. 

De entrada, debemos decir que en su libro titulado “Estudio Sobre la Propiedad Inmobiliaria en la República”, el autor Manuel Ramón Ruiz Tejada establece qué son los terrenos comuneros al concebirlos la Ley Sobre División de Terrenos Comuneros de la manera siguiente y cita: “se entiende por tales aquellos cuya propiedad se tiene por acciones y pertenecen a dos o más personas[1].

Esto implica evidentemente que los terrenos comuneros eran simplemente los inmuebles que existían cuyos dueños eran co-propietarios y que los derechos que estos propietarios tenían sobre esos inmuebles estaban avalados o amparados en acciones denominadas pesos[2].

Ahora bien, los pasos del procedimiento jurídico usado en los Tribunales Civiles de la República Dominicana para pronunciar una sentencia comunera eran los siguientes:

Tres Formas de Transmisión de la Propiedad en Roma y su Importancia al Día de hoy




Tres Formas de Transmisión de la Propiedad en Roma y su Importancia al Día de hoy

En la antigua Roma existían diferentes formas de transmitir el derecho de propiedad inmobiliario, según fuese la costumbre se podía hablar de figuras jurídicas en derecho natural y civil. En las formas organizadas en el derecho civil, objeto del presente estudio, la transmisión del derecho inmobiliario se realizaba a través de varias figuras, a saber: (i) la mancipatio; (ii) in jure cessio; (iii) usucapión; (iv) adjudicatio; y (v) lex.

En la dos primeras, mancipatio e in jure cessio, existía un acuerdo entre las partes (enajenante y adquiriente), en las subsiguientes se producen sus efectos de adquisición del derecho sin que haya habido acuerdo entre las partes, en estas el derecho era atribuido al adquiriente por el tiempo, por un juez (en casos preestablecidos) y por la ley. Las tres figuras que pretendemos desarrollar en lo adelante serán: mancipatio, in jure cessio y usucapión.

Información sobre la Historia de la Propiedad Inmobiliaria




1) Qué fueron las Leyes de Indias y cuántas Leyes de Indias aproximadamente fueron votadas durante los diferentes períodos históricos?

Las Leyes de Indias pueden ser definidas como un conjunto de normas positivas promulgadas por la Corona Española para tratar de reglamentar y regular la vida en los diversos aspectos social, político y económico de los habitantes de los territorios americanos pertenecientes a dicha corona en ultramar. La mayoría de los autores, entre ellos Manuel Ramón Ruiz Tejada y Rafael Ciprián conciben las Leyes de Indias como una recopilación de las diversas normas legales vigentes en los llamados Reinos de Indias[1].

También los autores[2] coinciden en que estas normas fueron puestas en vigencia durante el reinado de Carlos II. Principalmente eran las Leyes de Burgos, las Leyes Nuevas y las Ordenanzas de Alfaro. Conforme el criterio de Laurentino Díaz López, autor del libro “El Derecho en América en el Período Hispano” el Derecho Indiano consistió en: “El conjunto de normas jurídicas o disposiciones legales que surgen por voluntad de los monarcas españoles o por las autoridades legítimamente constituidas en América, como delegación de los reyes, y que tuvieron como objetivo fijar y regular las relaciones políticas, administrativas, penales, civiles, económicas y sociales entre los entre los pobladores de las Indias Occidentales”.

Datos Inmobiliarios de la República Dominicana




1.- Disposición constitucional o legal que establecía que para aspirar a cualquier función pública, debía tener propiedades inmobiliarias. 

En la Constitución del año 1844, la cual, como sabemos, es la primera Constitución de la República Dominicana, se encuentran las siguientes disposiciones vinculadas con el tema de investigación:

En la norma contenida en el Artículo 48, ordinal tercero, se estableció que para ser Tribuno se necesitaba: “ser propietario de bienes raíces”. También en la disposición de la norma contenida en el Artículo 62, ordinal tercero, de esta Constitución se indica que para ser miembro del Consejo Conservador se necesita: “ser propietario de bienes raíces”.

Asimismo, la norma constitucional prevista en el Artículo 97, ordinal tercero, remite a la establecida en el Artículo 62 cuando indica que para ser Presidente de la República se debe reunir todas las cualidades requeridas por la norma consagrada en el Artículo 62, dentro de las cuales está la que afirma que debe ser propietario de bienes raíces.

En este mismo orden de ideas, esta Constitución en las previsiones contempladas en el Artículo 132 remite a las regulaciones del Artículo 62 cuando indica que para ser miembro de la Suprema Corte de Justicia era necesario reunir las mismas cualidades que para serlo del Consejo Conservador, al nos referimos más arriba.

De igual manera, las previsiones contempladas en el Artículo 138 de la misma Constitución remites a las establecidas en el Artículo 48 cuando establecía que para ser Juez de un Tribunal de Apelación se necesitaban los mismos requisitos que para ser Tribuno, los cuales se encontraban contenidos en el ya citado Artículo 48. Finalmente, entorno a este punto la norma establecida en el Artículo 150, literal tercero, establecía que para ser Diputado se requería: “ser propietario de bienes raíces en la provincia que lo elige”.

2.- Ante una litis en virtud de un contrato de arrendamiento de una finca a propiedad inmobiliaria, ¿cuál es el Tribunal competente? Justifique su respuesta.

La respuesta del Tribunal competente va a depender de si el terreno sobre el cual se fundamenta dicho contrato de arrendamiento está registrado o no en Registro de Títulos, en caso de que el terreno esté registrado por ante Registro de Títulos, será competente para conocer la litis la Jurisdicción Inmobiliaria, esto conforme a los efectos del registro establecidos en las normas contempladas en los Artículos 90 y 91 de la Ley 108-05, de Registro Inmobiliario. Es necesario establecer que lo anterior toma sentido conforme al principio inmobiliario de que: “no existen cargas ni gravámenes ocultos” del Principio II de la Publicidad Inmobiliaria.

Ahora bien, de no estar inscrito por ante Registro de Títulos el terreno sobre el cual se realizó el contrato de arrendamiento, no es competente la Jurisdicción Inmobiliaria, en virtud del principio citado. En caso de no estar registrado el terreno por ante Registro de Título el Tribunal competente es el Tribunal Civil Ordinario.