martes, 16 de junio de 2026

La trampa de los 90 días: Cómo un testamento salva a tus hijos de pagarle recargos abusivos a la DGII


Perder a un padre o a una madre es una de las experiencias más paralizantes que puede vivir el ser humano. Durante esas primeras semanas, la familia solo piensa en el duelo, en apoyarse mutuamente y en tratar de asimilar la pérdida. Lo último que pasa por su mente es lidiar con impuestos, abogados o instituciones gubernamentales.


Sin embargo, en la República Dominicana, el reloj fiscal no se detiene por el luto.


Existe una disposición legal que toma por sorpresa a miles de familias cada año, devorando gran parte del patrimonio que tanto trabajo costó construir. En Abogados Siglo 21 la llamamos "la trampa de los 90 días".


El reloj de la DGII: ¿Qué exige la ley dominicana?


La Ley 2569 sobre Sucesiones y Donaciones establece que toda herencia en el país está sujeta al pago de un Impuesto Sucesoral (actualmente un 3% del valor total de los bienes heredados, tras realizar las deducciones permitidas).


Pero aquí está la trampa: la ley otorga un plazo fatal de solo 90 días (unos tres meses) contados a partir de la fecha de fallecimiento para presentar la Declaración Jurada de Sucesiones ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).


El efecto "bola de nieve" de los recargos

Si la familia deja pasar este plazo sin reportar la herencia ni solicitar una prórroga oficial, las penalidades son implacables:


  • 10% de recargo sobre el impuesto a pagar solo por el primer mes o fracción de mes de atraso.

  • 4% adicional por cada mes subsiguiente (hasta acumular un tope de 50%).

  • 1.1% de interés indemnizatorio por cada mes de atraso.


En poco tiempo, un impuesto que originalmente era manejable se convierte en una deuda asfixiante que obliga a los herederos a vender (casi regalar) las propiedades para poder saldarle al Estado.


¿Por qué las familias sin testamento caen en la trampa?


Cuando una persona fallece sin dejar su sucesión planificada, cumplir con el plazo de los 90 días es casi una misión imposible. Esto ocurre por tres razones:


  1. Caos documental: Los hijos no saben exactamente cuántas cuentas bancarias hay, dónde están los títulos de propiedad o si existen deudas. Buscar esta información desde cero toma semanas.

  2. Burocracia lenta: Hay que solicitar actas de nacimiento de todos los hijos, actas de defunción, certificaciones bancarias y tasaciones. Si un heredero vive fuera del país o hay errores en los apellidos, el proceso se estanca.

  3. Falta de consenso: Sin un testamento, los hermanos deben ponerse de acuerdo en todo para firmar juntos. Un solo desacuerdo congela el proceso, mientras el reloj de la DGII sigue corriendo.


El testamento como escudo fiscal


Un testamento bien redactado no es solo un documento para repartir casas; es una herramienta de planificación fiscal. Así es como salva a tu familia de los recargos:


  • Claridad e inventario inmediato: Al redactar un testamento, dejas un mapa claro de tu patrimonio. Tu abogado ya conocerá el inventario de bienes, lo que le permite a tus herederos saltarse semanas de investigación y comenzar el trámite en la DGII casi de inmediato.

  • Se evitan los conflictos: Al estar estipulada tu voluntad y las reglas de partición claras, se eliminan los debates y fricciones entre hermanos que suelen retrasar la firma de los documentos legales.

  • El poder del Albacea: Al nombrar a un ejecutor testamentario (albacea), dejas a una persona encargada específicamente de realizar los trámites legales. Mientras tu familia vive su duelo, el albacea o tu abogado ya está trabajando con la documentación para cumplir con el plazo de los 90 días o solicitar estratégicamente la prórroga ante la DGII.

El verdadero legado: Dejarle bienes a tus hijos es un acto de amor. Dejarles las cosas claras para que no pierdan ese patrimonio pagando multas por desorganización, es un acto de responsabilidad.


En Abogados Siglo 21 te ayudamos a organizar tu patrimonio de forma inteligente. Nuestro equipo se encarga de estructurar tu testamento para blindar a tu familia y garantizar que el fruto de tu trabajo llegue a sus manos sin ser devorado por contingencias fiscales. Contáctanos y asesórate a tiempo.